Javier Pineda Lazo, Potajito de Casares (© Claudia Ruiz Caro / Festival Rosa Fina de Casares)

Biografía de Javier Pineda Lazo, Potajito de Casares

Javier Pineda Lazo Potajito de Casares (Casares, 1963) Músico autodidacta, aunque toca varios instrumentos, lo suyo es la guitarra. Con un toque muy personal, antiguo y malagueño, lo que más disfruta es acompañar el cante. Gran aficionado a la música en general, su pasión es el flamenco. Siempre atento y generoso, es el verdadero puntal de la afición en su pueblo así como uno de los responsables del mantenimiento del fandango casareño.

Nace en una familia aficionada al flamenco comandada por unos padres de gran personalidad, muy queridos por los vecinos: Prudencio y Carmen. De muy niño comienza su andadura musical con lo primero que tenía a mano: una armónica y una melódica. A los 12 años descubre su compañera de vida en la música: la guitarra, con la que rápidamente muestra grandes habilidades. Sus primeras maestras fueron las viejas fandangueras: Señá María la Casteza  (María Gavira Mena, Casares 1894-1987) y Señá Juana La Tronchá (Antonia Juana Gavira López, Casares 1894-1983) quienes les ensañan las primeras posturas en las 6 cuerdas. También recibiría lecciones de su vecino Pepe El de los Claveles (José Antonio Domínguez Núñez, 1945-1994), recordado guitarrista autodidacta.

Fandango Casareño

Su afición flamenca se formará acompañando a su padre a festivales y al Mesón Manilva de Manolo Gil en Sabinillas (Manilva, Málaga), centro neurálgico del flamenco de la época en la comarca. Después estudiará de oído con un radiocasete y tocando con los aficionados del pueblo, en especial, con Francisco Doncel Quirós, El Niño de la Rosa Fina (Casares 1896-1981), buen amigo de su padre y siempre atento a su sobrino, como cariñosamente le llamaba. En esos años tendrá lugar su bautizo artístico cuando en 1979 toca ante El Beni de Cádiz y éste le impone el sobrenombre de Potajito de Casares.

Su formación musical quedará resuelta gracias al cura del pueblo, D. Gabriel Pérez, con el que aprende las nociones básicas de solfeo y teoría musical. Desde entonces, avivado por su inagotable curiosidad musical, nunca dejará de estudiar y aprender por su cuenta los secretos de la guitarra y de la música.

Javier atesora una extensa experiencia en la que se dan la mano de manera natural lo profesional y lo aficionado, la guitarra flamenca y la fandanguera, el toque para el cante y la dirección de la Banda municipal de música durante más de 14 años.

Diego Reyes y Javier Pineda Lazo, Potajito de Casares (© Claudia Ruiz Caro / Festival Rosa Fina de Casares)

Como guitarrista flamenco ha acompañado a una larga lista de artistas desde los años ’80 del siglo pasado, sobre todo en actuaciones de la provincia de Málaga y del Campo de Gibraltar, siendo muy conocido entre los aficionados de la zona. Entre otros muchos están El Perro de Paterna (con quien estuvo de gira todo un verano), Aguilar de Vejer, Pepe de Cañete, Carmen y Ana Corpas o Arriero de Colmenar. Mención especial se merecen el cantaor casareño Diego Reyes, con quien ha compartido infinidad de actuaciones, y los aficionados de su pueblo, desde su hija Ana y supupilo Iván Tocón Tomatito de Casares hasta todos los demás a quienes sigue acompañando y animando en su afición.

Con varios problemas de salud a sus espaldas, su actividad sigue siendo incansable; siempre con la mejor sonrisa y disposición, nunca falta cuando le reclaman en festivales o actuaciones de las peñas de la comarca: Jimena de la Frontera, Gaucín, Estepona o Manilva (donde se le rindió un merecido homenaje en 2018) además de comandar el Grupo de Fandango de Casares y participar en zambombas flamencas, coros romeros… 

Javier tiene un conocimiento antológico del flamenco, con un profundo y extenso dominio de todos los palos, fruto de una vida dedicada al arte jondo. Aunque sus favoritos son los cantes a compás (bulerías, tangos…) y aquellos estilos que tienen el sabor de canciones jondas: malagueñas, granaínas, milongas…

Javier Pineda Lazo acompaña al toque a su hija Ana (Casares, 2021)

Como guitarrista flamenco se reconoce sobre todo acompañando al cante y se identifica con la escuela antigua, especialmente la de sus admirados Diego y Paco del Gastor, aunque respeta y disfruta de todos los estilos y artistas de la sonanta. Siendo capaz de reconocer lo mejor en cada uno en los demás artistas y aficionados, para sí mismo combina una constante exigencia con una exagerada humildad.

Si la guitarra es su vida, no hay día sin ella, el cante es su pasión. Entre sus cantaores preferidos están  Manuel Vallejo, Juan Valderrama, Fosforito, Naranjito de Triana, Pansequito, Fernanda de Utrera, Antonio Mairena, Camarón, Rosa Fina de Casares, El Perro de Paterna…

Por J. Francisco Balbuena Pantoja

Este texto está incluido en el CD «La guitarra de Potajito y los flamencos de Casares«, editado por el Ayuntamiento de Casares y que será presentado en el 6º Festival Rosa Fina de Casares

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