
Ayer, sábado 23 de agosto, concluyó con gran emoción la octava edición del Festival Rosa Fina de Casares, que cerró con un espectáculo-homenaje a Diego Reyes. Como preludio a esta extraordinaria clausura, la mañana del sábado tuvo lugar en el Centro Cultural Blas Infante una propuesta interdisciplinaria que expresa con claridad una de las señas de identidad del Festival Flamenco Rosa Fina de Casares: la transversalidad de las artes flamencas y la producción de eventos propios.
A sus 83 años, el cantaor casareño encarna los valores más auténticos del aficionado al flamenco: el amor y el respeto hacia un patrimonio transmitido de generación en generación, con ecos de figuras como José Palanca, El Carbonero, Corruco de Algeciras, el Niño Gloria, el Cojo de Huelva, Antonio el Arenero y, por supuesto, su tío, el Niño de la Rosa Fina.
La velada estuvo cargada de emoción y dejó la certeza de que Diego Reyes disfrutó del reconocimiento que, con justicia, le han tributado en esta edición el Festival Rosa Fina, el Ayuntamiento de Casares y, en definitiva, todo su pueblo.
El espectáculo fue dirigido con maestría por dos grandes del cante, Miguel Ortega y Rocío Bazán, estrechamente vinculados a Diego Reyes desde hace años. Junto a ellos, un elenco de artistas en plena sintonía: los guitarristas Manuel Herrera —padre e hijo— y la bailaora Paula Comitre. Un conjunto magistral para un homenaje merecido.

Un elenco magistral para un homenaje merecido
Rocío Bazán y Miguel Ortega, dueños de un gran caudal vocal, fuerte personalidad expresiva y profundo conocimiento, interpretaron cantes con letras clásicas y otras creadas especialmente para la ocasión. Manuel Herrera, padre e hijo, desplegaron su maestría tanto como solistas como en el acompañamiento. Por su parte, Paula Comitre deslumbró como bailaora y regaló momentos de magia en los que su danza dialogó con el resto del quinteto.
Como profesionales de primer nivel, supieron brillar tanto individualmente como en conjunto, siempre subrayando que el verdadero protagonista era Diego Reyes. Cumplieron con creces el encargo del festival y ofrecieron al público una noche flamenca extraordinaria, en la que se dieron cita todas las disciplinas: cante, toque y baile.

Flamencografías, poesía y ambientación sonora
Como preludio a esta extraordinaria clausura, en la mañana del sábado tuvo lugar en el Centro Cultural Blas Infante una intervención artística que aunó varias disciplinas: la proyección de la obra plástica creada entre 2015 y 2025 por el ilustrador Álvaro García, Seisdedos, dialogó con un recital de letras flamencas escritas e interpretadas por David Eloy Rodríguez y José Mª Gómez Valero, acompañada por la ambientación sonora compuesta para la ocasión por Calde Ramírez.
Ha sido una propuesta interdisciplinaria que expresa con claridad una de las señas de identidad del Festival Flamenco Rosa Fina de Casares: la transversalidad de las artes flamencas y la producción de eventos propios.
Fotografías: Claudia Ruiz Caro y Rafael Galán García
































