Casares, territorio flamenco

Declarado Bien de Interés Cultural desde el año 1978, Casares (Málaga) es un bello pueblo blanco encaramado en la montaña, rodeado de un excepcional entorno natural, entre la sierra y el mar, y dueño de un fabuloso patrimonio histórico y cultural.

De su rica herencia musical destacan el fandango casareño, memoria musical de la antigua fiesta campesina de los bailes y una centenaria afición flamenca que llega hasta hoy.

Los espacios del festival

Las actividades del festival se celebran en el casco histórico, en la zona del antiguo convento de hermanos menores capuchinos de Casares (1731-1835) y en el Centro Cultural Blas Infante, situado en el recinto del castillo-fortaleza árabe que corona el núcleo urbano.

El escenario principal está en la plaza Marcelino Camacho, en terrenos de las antiguas huertas del convento, con una magníficas vistas del pueblo. Las salas de exposiciones se encuentran en los antiguos salones conventuales.

El fandango, memoria de la antigua fiesta campesina

Cuando los mayores de Casares recuerdan el fandango hablan de la fiesta de los bailes, de las más populares en los tiempos antiguos cuando se vivía del campo. Como en otros pueblos, era la fiesta donde se divertían y se relacionaban los vecinos y vecinas de toda condición.

Andando el tiempo llegó el pasodoble y el fandango fue quedando ya sólo en el recuerdo de los mayores que se ennoviaron a ritmo de los fandangos abandolaos hechos para el baile.

Precisamente, Rosa Fina fue de los fandangueros más destacados de su tiempo, grabando en 1932 su recreación flamenca del fandango abandolao.

En Casares, el viejo fandango llega a nuestros días gracias a los fandangueros y fandangueras de ayer y de hoy, que lo recrean a su manera, haciendo de él una seña de identidad local. Es un tesoro cultural que el festival Rosa Fina recoge, contribuyendo a mantenerlo vivo.

Tómale el pulso al flamenco

En Casares, del 27 al 29 de junio de 2024

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