
Una noche flamenca para el recuerdo en el Rosa Fina de Casares
Una noche para el recuerdo la que vivimos ayer sábado en Casares, con tres propuestas que mostraron distintas formas de entender el flamenco más actual desde la calidad artística, el conocimiento, el respeto y la evolución.

Al-Blanco y El Peli: juventud, hondura y mirada actual
Al-Blanco y El Peli. Juventud, saber, hondura y una enorme conexión con el público. Fueron los encargados de abrir la velada y terminaron levantando a la plaza para aplaudirles. Alternaron cantes clásicos con temas de su disco Me la sopla el viento, dejando claro que la juventud y el conocimiento de la tradición pueden caminar perfectamente de la mano y enamorar a las nuevas generaciones.

Daniel Casares: una noche inspirada, intensa y brillante
Daniel Casares, acompañado por Julián Bedmar a la segunda guitarra, tuvo una noche especialmente inspirada, intensa y brillante. La complicidad entre ambos fue constante sobre el escenario.
El artista de Estepona, que interpretó algunos temas de su próximo disco El poder de lo sutil, demostró por qué es uno de los guitarristas flamencos con mayor proyección internacional: una técnica prodigiosa, construida a base de trabajo y esfuerzo, puesta al servicio de la inspiración propia de un gran compositor.

Rafaela Carrasco: una enorme artista sobre el escenario
Y el cierre no pudo ser mejor. Rafaela Carrasco, acompañada por un cuadro de primer nivel: nuestro querido Miguel Ortega y Antonio Campos al cante, y Jesús Torres a la guitarra.
La bailaora sevillana demostró por qué es una artistaza sobre las tablas, una gran señora sobre el escenario. Cada vuelta, cada taconeo, cada mirada emocionaban por sí mismos, revelando toda la dramaturgia que encierra su baile y su manera de entender la coreografía.

Miguel Ortega y Antonio Campos tuvieron también extraordinarios momentos solistas a lo largo de la velada, mostrando su poderío, personalidad y versatilidad como artistas de enormísima solvencia. Junto a Jesús Torres a la guitarra, formaron un cuadro difícil de superar.
Todo el público se puso en pie para despedir una edición del Rosa Fina de Casares que nos deja una de esas noches que permanecerán en la memoria.
Y en 2027, el décimo aniversario del Rosa Fina de Casares
El fandango casareño y el flamenco forman parte del patrimonio musical del pueblo de Blas Infante. Por eso, el Festival Rosa Fina celebra cada año el arte jondo y las músicas andaluzas de raíz con una programación como la de este 2026, que combina el cante, el baile y el toque flamenco con el folclore y la nueva creación, en una propuesta respetuosa con la tradición, pero abierta también a nuevas miradas.

Artistas consolidados y emergentes han compartido esta fiesta que proponemos desde la asociación Rosa Fina, con el vecindario de Casares y su comarca en un entorno único declarado Bien de Interés Cultural: el casco histórico casareño.
Esta novena edición ha sido posible gracias al patrocinio principal del Ayuntamiento de Casares, junto a Votorantim Cimentos, Finca Cortesín, Diputación Provincial de Málaga, Carpintería Román y Urbincasa.
