Celebradas con éxito en Casares unas Jornadas dedicadas al fandango malagueño
Este viernes y sábado pasados, 15 y 16 de marzo, han tenido lugar en Casares las Jornadas de Patrimonio dedicadas al fandango malagueño, organizadas por el ayuntamiento de Casares en colaboración con la Fundación General de la Universidad de Málaga (FGUMA).
Algunas de las interesantes ideas que se han podido sacar de las Jornadas «Fandango de Málaga: memoria de la antigua fiesta del pueblo«, son:
- El origen del fandango como fiesta popular, en Málaga, en el resto de España, en África, en Latinoamérica.
- El significado del carácter popular del fandango, donde lo individual no cuenta, donde cualquier protagonismo personalista desvirtúa este carácter popular.
- La muerte de lo popular ante la seducción del escenario y, no obstante, la necesidad de esta fórmula de revitalización (el escenario) en los tiempos actuales, donde el fandango en su acepción de “fiesta” (antes de la irrupción de la electricidad) ha perdido su sentido.
- La evolución del fandango desde los antiguos bailes de candil, como símbolo de identidad local de cada municipio, y su proceso de revitalización (reinvención), por un lado aflamencándolo (malagueñas, tarantas, granainas…), y por otro, llevándolo al escenario.
- La diversidad de los verdiales de Málaga más allá de los de Almogía, Montes de Málaga y Comares.
- El papel protagonista de la mujer en el fandango casareño. La intrahistoria del fandango casareño.
- Después de la investigación musicológica que retrotrae su origen al siglo XVIII, las posibles raíces africanas a las que apunta la etimología (“ngo”) y la evidencia de la presencia de esclavos negros en los territorios castellanos a partir del siglo XVI, una realidad silenciada.
Han sido muchas más las ideas recibidas y han quedado en el aire no pocas preguntas, que solo pueden resolverse con investigación y apoyo institucional. El fin de fiesta lo puso la magnífica conferencia-concierto de Raúl Rodríguez Quiñones con su “tres flamenco” (un tres cubano con maderas de guitarra flamenca), que abrieron aún más el oído y el alma de los participantes a las músicas del Caribe andaluz.
Después, durante la comida, bajándolos del escenario, los fandangos del grupo del Río de la Miel, que representan la esencia del carácter popular y festivo de esta música.
